
Viviendas Municipales es una vergüenza pública
Analizando el comportamiento de Viviendas Municipales en la Plaza del Corazón de María, surge la gran duda: ¿municipal? ¿el municipio no somos todos? NO. El municipio se nutre de nuestros bolsillos llenándose la boca con promesas y mentiras, y se monta lucrativas empresas como Viviendas municipales cuyos inquilin@s no somos más que paganos de la dejadez institucional. Son propietarios que cobran abusivamente y no cumplen ni en mínimos con sus obligaciones.
Nuestros organismos municipales “venden la moto” de la rehabilitación de San Francisco en la comunidad Europea, para recibir sustanciosos premios y subvenciones, pero no pueden relatar la realidad sobre la degradación en su “vendemotos”, porque quedarían lo suficiente mal, como para ser sancionados. Es por eso, por lo que en sus informes no se refleja la situación de la Plaza:
- Siendo el lugar que más se ensucia de Bilbao, sólo se han decidido a colocar tres miserables papeleras después de que uno de los negocios, hartos de tanta porquería, colocara una en su puerta.
- No quieren instalar urinarios, aunque nos bañamos en orines. ¿Habrá que hacer como con la papelera, instalar unos para que luego nos copien?
- Siendo la zona con mayor índice de delincuencia de Bilbao, a pesar de los altísimos alquileres que cobra Viviendas Municipales, conserva los patios con las claraboyas de las lonjas en tal estado, que es una bendición para cualquier desvalijador que decida hacer carrera en Bilbao. Sólo les falta ponerles la alfombra roja en los múltiples accesos abiertos a dichos patios, ¿o mejor unos cartelitos de pasen y roben?.
- Como toda política contra la exclusión social, se ejercen órdenes de desahucio a personas o colectivos sin ingresos. Por el contrario, aunque los movimientos sociales han logrado crear centros para sacar de la calle a l@s yonkis, estos siguen ahí, conviviendo con todos los cuerpos policiales sin grandes problemas.
- La gestión de las obras de excavación del Convento de San Francisco está teniendo un impacto sobre el parque de viviendas, lonjas, comercios y bares, que sólo incide en la degradación, y sigue sin resolverse el acuciante problema del aparcamiento para residentes.
- Es lamentable observar en qué medio crecen y aprenden los niños y niñas del barrio, a modo de cursos acelerados de Vandalismo profesional. Lan ekintza podría darles un diploma.
- Por último, había un proyecto que atraía a gentes diferentes que ayudaban a dignificar el paisaje humano de los soportales –ahora una verdadera cloaca- y alimentaba la vida cultural del barrio desde sus entrañas, se trata de Sarea, el local social de la asociación de vecinos. Pero Sarea, lugar de encuentro para los que todavía resistimos conviviendo en este barrio y para todas las personas que quieren participar, disfrutar, o conocer los avances que se pudieran dar en el terreno social y cultural, no puede subsistir por carecer de apoyo económico -falta de voluntad política y promesas incumplidas-.
Por todo ello ¡re-clamamos! a la dirección de Vivienda Municipales:
- ¿para cuándo hablar con las comunidades, asociaciones, bares y comerciantes, para desarrollar una política social SINCERA, no sólo de foto electoral?
- ¿Para cuándo des-burocratizar y facilitar la vida al inquilinato con proyectos de mejora para la zona y que asumen un riesgo añadido en este entorno, en lugar de ponerles más zancadillas?
- ¿Para cuándo convertir la Plaza en un núcleo comercial potente y activo, y acabar con lo que es hoy, evitando lonjas-almacén con persianas cerradas, ayudando al traslado de las que existen con esta actividad?
